El Perú necesita de Fátima Rezad, rezad mucho y haced sacrificios por los pecadores, que muchas almas se van al infierno por no haber quién se sacrifique y pida por ellas.
CampañasTienda VirtualTesoros de la FeDonaciones



«Tesoros de la Fe» Nº 174 > Tema “Ambientes, Costumbres, Civilizaciones”

Ambientes Costumbres Civilizaciones  [+]  Versión Imprimible
AbcAbcAbc

“Si vis pacem, para bellum”

PLINIO CORRÊA DE OLIVEIRA

(Si quieres la paz, prepárate para la guerra)

Castillo de Rheinstein - Alemania
Castillo de Rheinstein - Alemania

Cuando contemplamos aquellos altaneros castillos de la Edad Media —erguidos en las fronteras del Imperio Carolingio, en las márgenes del Rin o del Danubio, o en las rutas que las tropas del gran emperador seguían, para impedir el avance de los moros, dentro de la propia España— tengo la impresión de que esos castillos ¡aún palpitan con la batalla! ¡Sus piedras parecen latir como corazones! Sin embargo… pocos se acuerdan de la lección de previsión que ellos nos dan.

¿Cuál es esa lección? Nadie yergue castillos en el momento en que el adversario ataca. Las fortificaciones se construyen en los intervalos de la guerra. Y aquellos guerreros de la fe —porque no eran personas de un optimismo tonto— en los períodos de paz, preveían otros ataques y construían sus castillos. Aquellos castillos eran obras de la paz, ¡pero de una paz orientada a la guerra! Así debemos ser nosotros, hijos de la Santa Iglesia militante. Nuestras fortificaciones doctrinarias tienen que ser edificadas durante la paz. Es así como erguimos nuestros combativos y espléndidos castillos, construidos en tiempos de paz… ¡pero orientados hacia la lucha!



  




Artículos relacionados

La Catedral de Reims
Lo inimaginable y lo soñado
Vejez: ¿decrepitud o apogeo?
Casas para el alma, y no sólo para el cuerpo
Cuando los hombres y las cosas del comercio vivían en la placidez
Amor y Temor en la Piedad Cristiana
¿Ídolo o imagen?
La flor del guayacán
Todo se refleja en los ojos: cólera, miedo, afecto o alegría
La grandeza del rey dignifica al cocinero




Informe de sus aportes a la Alianza de Fátima ¿Necesita que alguien rece por usted? Advocaciones marianas en el Perú Suscríbase a nuestro boletín


COVID-19
¿El coronavirus es un castigo divino?
La pandemia y los grandes horizontes de Fátima
Mons. Athanasius Schneider: Nos gloriamos en las tribulaciones
Remedio seguro contra la “coronafobia”
Cardenal Raymond Leo Burke: Mensaje sobre el combate contra el coronavirus



Peregrinando
El ángel de la guarda, nuestro verdadero amigo
La Asunción de María Santísima
¡Vade retro Satanás!
El Santísimo Sacramento de la Eucaristía
La Madonna de Monte Bérico
Remedio seguro contra la “coronafobia”
El Hijo de Dios condenado por el más arbitrario de los procesos
Santa Jacinta de Fátima: Centenario de su fallecimiento (1920-2020)
La actitud católica frente a la muerte y la concepción materialista
¿Cómo rezar bien el rosario en honor a la Virgen María?
Grandezas y glorias de San José
Presencia diabólica en el mundo de hoy
Los rostros de la Virgen en el Perú
La Visita a los Monumentos - Jueves Santo
Un remedio eficaz contra la amnesia religiosa



 



Tesoros de la Fe


Nº 225 / Septiembre de 2020

El Ángel de la Guarda
El amigo cierto en la hora incierta

Ángel de la Guarda, anónimo napolitano, c. 1614 – Escultura en madera, Monasterio de San Blas de la Villa de Lerma, Burgos (España)



Solicite aquí la visita de la Virgen Peregrina de Fátima




Santoral

21 de setiembre

San Mateo, Apóstol y Evangelista.

+siglo I Antioquía. Dejó su mesa de recaudador de impuestos en Cafarnaún, cuando Nuestro Señor, mirándolo, le dijo simplemente: Sígueme. Fue el primero que, por inspiración divina, escribió el Evangelio. Según la Tradición, fue martirizado en Antioquía o en Etiopía, donde habría instituido un convento de vírgenes.

Más información aquí.






Ayude a difundir el mensaje de Fátima
Alianza de Fátima | Donaciones | Solicite visita de la Virgen | Tienda Virtual

Campaña promovida por la Asociación Santo Tomás de Aquino
Tomás Ramsey 957, Magdalena del Mar - Lima - Perú
..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... .....