El Perú necesita de Fátima Quiero decirte que hagan aquí una capilla en mi honra, que soy la Señora del Rosario, que continuéis siempre rezando el rosario todos los días.
CampañasTienda VirtualTesoros de la FeDonaciones



«Tesoros de la Fe» Nº 26 > Tema “La Familia”

SOS Familia  [+]  Versión Imprimible
AbcAbcAbc

Una sociedad natural anterior al Estado


No es el Estado el que está en el origen de la familia, sino al contrario: la familia, semilla del cuerpo social, puede subsistir sin el Estado, pero éste no se mantiene sin aquella. «La base de las sociedades civiles —enseña el papa León XIII— es la familia, y en gran parte, en el hogar doméstico se prepara el porvenir de los Estados» (Encíclica Sapientia Christianae, nº 29).


Retrato de niños con pajarito y perro, Louis Krevek


Cuando la familia se desorganiza, sobreviene la inestabilidad de la sociedad y la falencia del Estado. Fue lo que ocurrió en el año 476 con la caída del Imperio Romano de Occidente. La disolución de la familia incentivó la decadencia moral y la depravación de las costumbres. Con la invasión de los bárbaros, como la de Atila en los siglos IV y V, ese Imperio, entonces corrupto y debilitado, se disgregó, estableciéndose una anarquía generalizada.

Después de cuatro siglos, en el ocaso del Imperio de Carlomagno, otra catástrofe se abatió sobre la humanidad: nuevas invasiones. Esta vez, hordas de normandos, húngaros y sarracenos obligaron a las poblaciones a huir para no ser masacradas.

El Imperio carolingio se desmanteló y fue alrededor de lo que restaba de institución familiar –la cual, en esa época, estaba bien constituida– que se organizaron naturalmente los Estados. Bajo el aliento de la Iglesia Católica se consolidó la Civilización Cristiana, la cual alcanzó un gran esplendor en la Edad Media. Es lo que describe el célebre escritor Frantz Funck-Brentano, miembro del Instituto de Francia, en su famosa obra L´Ancien Régime (El Antiguo Régimen). De ella extrajimos los trechos que vienen a continuación:

“En el transcurso de los siglos IX y X, la sucesión de las invasiones de los bárbaros, normandos, húngaros y sarracenos había sumergido el país en una anarquía en la que se habían hundido todas las instituciones. El campesino abandonaba sus campos arrasados, para huir de la violencia; el pueblo se cobijaba en lo más intrincado de las selvas o en landas inaccesibles, o se refugiaba en elevadas montañas. Los lazos que servían para unir a los habitantes del país se rompieron; las reglas consuetudinarias o legislativas se quebraron también; nada gobernaba ya a la sociedad.

Ya en la época de Carlos, el Calvo (siglo IX), nieto de Carlomagno (en la miniatura), el Imperio carolingio comenzó a disgregarse, y la institución de la familia fue substituyendo al Estado, convulsionado por las múltiples invasiones.

La única fuerza intacta

“En esta anarquía es donde se realizaba el trabajo de la reconstrucción social, con la única fuerza organizadora que permaneciera intacta, y bajo el único refugio que nada puede derrumbar, pues tiene sus cimientos en el corazón humano: la familia.

“En medio de la tormenta la familia resiste, se fortalece y toma una mayor cohesión. Obligada a subvenir a sus necesidades, crea los órganos que le son necesarios para el trabajo mecánico y agrícola, y para la defensa a  mano armada. Ya no existe el Estado, la familia ha ocupado su lugar, la vida social se estrecha en torno al hogar; la vida común se limita por las fronteras de la casa y del finage [circunscripción territorial], o sea se encierra en la casa y su recinto.

Pequeña sociedad ésta, vecina de otras pequeñas sociedades semejantes constituidas sobre el mismo modelo, pero aislada de ellas a la vez.

La Familia: semilla de la Patria

“Al comienzo de nuestra historia, el jefe de la familia recuerda al paterfamilias antiguo. Manda al grupo que se forma en torno suyo y que lleva su nombre, organiza la defensa común, reparte el trabajo conforme a la capacidad y a las necesidades  de cada uno. Reina –esta palabra la encontramos en textos de la época– como amo absoluto. Se llama sire. A su mujer, la madre de familia, la llama dame, (domina) [señora].

“La familia vive en su residencia fortificada. El hombre padece, ama, trabaja y muere en el lugar donde ha nacido. El jefe de la familia es a ratos guerrero y a ratos agricultor. Como los héroes de Homero. Las tierras que cultiva se  concentran alrededor de su vivienda.

“La familia, bajo la dirección del jefe, es capaz de edificar su albergue, construir ganchos y arados. En el patio interior reluce el fuego de la fragua, donde se forjan las armas sobre el yunque sonoro. Las mujeres tejen y tiñen las telas.

Familia romana: Valentiniana, Honorio y Galla Placidia(izquierda). San León Magno detiene a Atila (abajo).

“La familia llegó, pues, a ser para el hombre una patria y los textos de la época la designan con la palabra latina patria [la tierra del pater, del padre]. Se la ama con una ternura mucho mayor por tenerla ahí, viva y concreta, ante los ojos de cada cual. Inmediatamente hace sentir su poder y también su dulzura; amada y fuerte armadura, protección necesaria... Sin la familia, el hombre no podría subsistir. Así se han formado los sentimientos de solidaridad que unieron entre sí a los miembros de la familia, sentimientos que bajo el impulso de una tradición soberana, irán desenvolviéndose y concretándose” (Frantz Funck-Brentano, El Antiguo Régimen, Ediciones Destino, Barcelona, 1953, pp. 12-14).     





  




Artículos relacionados

Los deberes mutuos de los cónyuges
La responsabilidad de los padres ante Dios
Los deberes de los hijos hacia sus padres
Afecto, educación y ejemplo: deberes de los padres
Consejos útiles para los padres de familia
Es necesario saber dar y negar
Límites de la obediencia debida a los padres
Opción preferencial por la familia
¡Las palabras mueven, los ejemplos arrastran!
Padres presentados como modelos por santos y personas eminentes en virtud




Informe de sus aportes a la Alianza de Fátima ¿Necesita que alguien rece por usted? Advocaciones marianas en el Perú Suscríbase a nuestro boletín


COVID-19
¿El coronavirus es un castigo divino?
La pandemia y los grandes horizontes de Fátima
Mons. Athanasius Schneider: Nos gloriamos en las tribulaciones
Remedio seguro contra la “coronafobia”
Cardenal Raymond Leo Burke: Mensaje sobre el combate contra el coronavirus



Peregrinando
¡Vade retro Satanás!
El Santísimo Sacramento de la Eucaristía
La Madonna de Monte Bérico
Remedio seguro contra la “coronafobia”
El Hijo de Dios condenado por el más arbitrario de los procesos
Santa Jacinta de Fátima: Centenario de su fallecimiento (1920-2020)
La actitud católica frente a la muerte y la concepción materialista
¿Cómo rezar bien el rosario en honor a la Virgen María?
Grandezas y glorias de San José
Presencia diabólica en el mundo de hoy
Los rostros de la Virgen en el Perú
La Visita a los Monumentos - Jueves Santo
Un remedio eficaz contra la amnesia religiosa



 



Tesoros de la Fe


Nº 223 / Julio de 2020

La Guerra Invisible
Todo lo que un católico necesita saber en nuestros días para defenderse de la acción diabólica

San Miguel (detalle), Manuscrito ilustrado de Les tres riches heures du Duc de Berry, s. XV, Museo Condé, Chantilly (Francia)



Solicite aquí la visita de la Virgen Peregrina de Fátima




Santoral

7 de agosto

San Sixto II, Papa y Compañeros, Mártires

+258 Roma. El perverso emperador Valeriano estableció la pena de muerte en el imperio romano – “sin juzgamiento, sólo con la verificación de la identidad” – contra obispos, padres y diáconos cristianos. Sixto II fue ejecutado en la Vía Apia, en el mismo lugar donde celebraba clandestinamente los Santos Misterios. Con el Pontífice fueron martirizados seis diáconos que lo asistían.



San Alberto de Trapani, Confesor

+1307 Italia. Carmelita, la eficacia de su predicación y el poder de los milagros obtuvieron innumerables conversiones, especialmente entre los judíos. Provincial de Mesina, abasteció milagrosamente la ciudad de alimentos durante el cerco de las tropas del Duque de Calabria.








Ayude a difundir el mensaje de Fátima
Alianza de Fátima | Donaciones | Solicite visita de la Virgen | Tienda Virtual

Campaña promovida por la Asociación Santo Tomás de Aquino
Tomás Ramsey 957, Magdalena del Mar - Lima - Perú
..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... .....