El Perú necesita de Fátima No temáis soy el Ángel de la Paz. Rezad conmigo Dios mío, yo creo, adoro, espero y te amo. Te pido perdón por los que no creen, no adoran, no esperan y no te aman.
CampañasTienda VirtualTesoros de la FeDonaciones



«Tesoros de la Fe» Nº 191

Ambientes Costumbres Civilizaciones  [+]  Versión Imprimible
AbcAbcAbc

Imagen Peregrina de Nuestra Señora de Fátima

Oposición maravillosa entre misericordia y grandeza real

Plinio Corrêa de Oliveira

Esta imagen, considerada del punto de vista artístico, es del estilo llamado “sulpiciano”,* pero tiene muchísima más expresión que las imágenes sulpicianas comunes. Esta expresión se nota por la coherencia de su conjunto.

Su rostro está un poco vuelto hacia adelante, pero no completamente erecto. En un gesto muy delicado, está como quien atiende y mira a alguien que está a sus pies. Mirar vuelta hacia abajo con mucha solicitud, preocupación y delicadeza de sentimientos para oír la plegaria que le está siendo hecha. Pero con tantos deseos de atender, que se diría que la imagen está prestando oídos a quien esta rezando y, más que con los ojos abiertos, está con el corazón abierto para recibir los pedidos.

Al mismo tiempo en que la imagen mira hacia abajo, ella reza hacia el cielo. Sus manos están puestas en oración en un gesto muy suave, expresando una súplica llena de confianza. Ese gesto despierta la idea de oración, pero también, un poco, la idea de aflicción. La aflicción y la oración están conjugadas en algo triste. A pesar de que parece sonreír a quien ella atiende, tiene una actitud de profunda tristeza.

Se diría “una imagen virginal”, debido a la manifestación de una candidez, suavidad, ternura y pureza de una virgen absolutamente inmaculada.

La corona es de una reina, pero, quitándosela, quedaría perfectamente bien. Representa a la Santísima Virgen coronada como Reina, sin embargo, con la simplicidad de la más amena de las personas: oposición maravillosa entre misericordia y grandeza real.

La imagen conmueve. Tengo la impresión de que su mirada me penetra profundamente y que ella opera en mi transmitiendo una paz entristecida, pero tranquila, decidida y varonil, que me incentiva a la dedicación y a la lucha.

 

* El estilo “sulpiciano” debe su nombre a la parroquia de san Sulpicio, en París, construida durante los siglos XVII-XVIII, y ejerció desde entonces fuerte influencia sobre el catolicismo francés. Estos comentarios fueron extraídos de una conferencia del 27 de abril de 1973. Se refieren a la Imagen Peregrina Internacional de Nuestra Señora de Fátima, que en julio de 1972 vertió lágrimas milagrosamente en la ciudad norteamericana de Nueva Orleans.



  




Artículos relacionados

La India y su pueblo soñador
La Sainte Chapelle
Distinción, pompa y religiosidad
Adoración de los Reyes Magos
San Juan de Letrán y San Pedro del Vaticano
La Torre de Belén
El mar
La fachada de la Catedral de Sevilla
Las tres virtudes teologales simbolizadas en el turíbulo
El intelectual filosofesco




Informe de sus aportes a la Alianza de Fátima ¿Necesita que alguien rece por usted? Advocaciones marianas en el Perú Suscríbase a nuestro boletín


COVID-19
¿El coronavirus es un castigo divino?
La pandemia y los grandes horizontes de Fátima
Mons. Athanasius Schneider: Nos gloriamos en las tribulaciones
Remedio seguro contra la “coronafobia”
Cardenal Raymond Leo Burke: Mensaje sobre el combate contra el coronavirus



Peregrinando
La Madonna de Monte Bérico
Remedio seguro contra la “coronafobia”
El Hijo de Dios condenado por el más arbitrario de los procesos
Santa Jacinta de Fátima: Centenario de su fallecimiento (1920-2020)
La actitud católica frente a la muerte y la concepción materialista
¿Cómo rezar bien el rosario en honor a la Virgen María?
Grandezas y glorias de San José
Presencia diabólica en el mundo de hoy
Los rostros de la Virgen en el Perú
La Visita a los Monumentos - Jueves Santo
Un remedio eficaz contra la amnesia religiosa



 



Tesoros de la Fe


Nº 221 / Mayo de 2020

Una promesa, una esperanza
Basílica de la Madonna de Monte Bérico

Basílica de Santa María de Monte Bérico, Vicenza (Italia), construida sobre el cerro que domina la ciudad



Solicite aquí la visita de la Virgen Peregrina de Fátima




Santoral

28 de mayo

Jesucristo Sumo y Eterno Sacerdote

+año 33 Belén de Judá. La Fiesta de Jesucristo, Sumo y Eterno Sacerdote fue introducida en 1973, en España, y luego se extendió rápidamente por varias naciones. Siempre es celebrada el jueves siguiente de Pentecostés.








Ayude a difundir el mensaje de Fátima
Alianza de Fátima | Donaciones | Solicite visita de la Virgen | Tienda Virtual

Campaña promovida por la Asociación Santo Tomás de Aquino
Tomás Ramsey 957, Magdalena del Mar - Lima - Perú
..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... .....