El Perú necesita de Fátima ¿Y tú sufres mucho? No te desanimes. Yo nunca te dejaré. Mi Corazón Inmaculado será tu refugio y el camino que te conducirá hasta Dios.
CampañasTienda VirtualTesoros de la FeDonaciones



«Tesoros de la Fe» Nº 193

El Mensaje de Fátima  [+]  Versión Imprimible
AbcAbcAbc

Conclusión:

“¡Por fin, mi Inmaculado Corazón triunfará!”

Después de haber comentado ampliamente el Mensaje de Fátima, el autor termina su libro con una reflexión de la mayor actualidad…

Luis Sergio Solimeo

Si bien algunos de los castigos anunciados en Fátima ya se han cumplido, otros aún están por venir. Sin embargo, por dolorosa y sombría que sea dicha perspectiva, no debe desanimarnos, ya que también estamos animados por la confianza en la victoria.

Confianza en la Santísima Virgen

Santo Tomás de Aquino explica que la “confianza” (fiducia) toma su nombre de la “fe” (fides). Es una esperanza fortalecida por la fe que tenemos en la ayuda de alguien. Esa fe será tanto mayor cuanto más poderosa sea esa persona y mayores sean la amistad, el amor y la compasión que esa persona tiene hacia nosotros.

Cuando esa persona es la Madre de Dios y nuestra Madre, tenemos la mejor razón del mundo para confiar en ella, ya que está unida a Dios totalmente y nos ama enormemente. Además, la Santísima Virgen anunció que, después de los castigos que vendrían a consecuencia del rechazo de sus peticiones y la falta de conversión de la humanidad, su Inmaculado Corazón triunfaría.

La certeza del triunfo del Inmaculado Corazón de María, de la conversión de Rusia y del tiempo de paz que vendrá después de la sucesión de castigos a los que aún estamos sujetos, debería pues alentarnos en el más alto grado e inspirarnos a poner nuestra parte en la lucha a favor de ese prometido triunfo.

Una colaboración necesaria

Como lo destacó el profesor Plinio Corrêa de Oliveira, autor del ensayo Revolución y Contra-Revolución y gran apóstol de Fátima, no hay nada en el mensaje revelado a los tres pastorcitos que pueda ser contrario a la idea de nuestra participación en la lucha por el triunfo del Inmaculado Corazón de María.

Está en los planes de la Divina Providencia que los hombres deben poner su parte en la realización de transformaciones históricas en la línea del bien, y servir como instrumentos, aunque imperfectos, para la acción de la gracia divina.

Ese llamado también se dirige a nosotros

El llamado a la oración y a la penitencia que la Madre de Dios hizo hace un siglo atrás en Fátima a los tres pastorcitos todavía resuena hoy, porque, a través de ellos, se dirige también a nosotros.

¿De qué manera desea la Santísima Virgen que hagamos nuestra parte en su designio restaurador? La propia hermana Lucía lo explica, en una carta a su confesor, el padre José Bernardo Gonçalves SJ, del 4 de mayo de 1943.

Allí le relata una revelación recibida de Nuestro Señor y expone el deseo de Dios de “que se haga comprender a las almas que la verdadera penitencia que Él ahora quiere y exige, consiste, sobre todo, en el sacrificio que cada uno tiene que imponerse para cumplir con sus propios deberes religiosos y de orden temporal.

Nos cabe, pues, ser eximios en el cumplimiento de esos deberes. La lucha concreta contra los males de nuestra época —por ejemplo, en defensa de la familia, hoy amenazada de tantos lados— puede ser una excelente forma de oración y penitencia, cuando se obra por amor de Dios.

Oponerse al ambiente neopagano de los días actuales; combatir los errores, a veces sutiles, que se propagan por todos los medios; y enfrentar el riesgo de ser despreciado por no seguir las modas —no solo en el vestir, sino hasta en el pensar— a menudo es mucho más difícil que ayunar o pasar una noche en oración.

Por cierto, una cosa no excluye a la otra: rezar en público, combatir así el respeto humano y proclamar la fe, es una de las formas más excelentes de penitencia en la actualidad.

Sí, la penitencia y la oración por la conversión de los pecadores es lo que la Santísima Virgen nos pide. Sin embargo, Ella espera que hagamos aún más, y por amor a Ella nos opongamos activamente a los “errores de Rusia” que siguen triunfando ante nuestros ojos, destruyendo familias y deshaciendo la sociedad, corrompiendo a nuestra juventud y blasfemando de Dios.

Hagamos pues nuestra parte en atender el llamado de la Santísima Virgen, confiados en el cumplimiento de su maternal promesa, tan llena de esperanza y dulzura: “¡Por fin, mi Inmaculado Corazón triunfará!”.



  




Artículos relacionados

Capítulo 10: Un signo de contradicción
Capítulo 13: Devoción reparadora al Inmaculado Corazón
El mensaje de Fátima, hoy más urgente que nunca
Capítulo 16: “Si no dejan de ofender a Dios”
Capítulo 3: “No tengáis miedo... Soy del cielo”
Capítulo 8: Como en Palestina, hace 2000 años...
Capítulo 2: Tres pequeños pastores
Capítulo 4: El Corazón Inmaculado: el camino que conduce a Dios
Capítulo 9: El gran milagro
Capítulo 14: “Rusia habrá extendido ya sus errores por el mundo”




Informe de sus aportes a la Alianza de Fátima ¿Necesita que alguien rece por usted? Advocaciones marianas en el Perú Suscríbase a nuestro boletín


Inscriba aquí a sus deudos para la Santa Misa del día 2 de noviembre



Peregrinando
La actitud católica frente a la muerte y la concepción materialista
¿Cómo rezar bien el rosario en honor a la Virgen María?
El Santo Leño de la Cruz: Resumen simbólico del Evangelio
La Revolución Francesa
Segovia: belleza y fuerza que brotan de la fe
Notre Dame de París, la luz y las llamas
Una propaganda que explota nostalgias del pasado
Invitación al rosario del 13 de mayo
Juicio y condenación de Jesucristo, una farsa sórdida y grotesca
Grandezas y glorias de San José
El Islam y el suicidio de Occidente
San Ildefonso de Toledo
Súplica junto al Pesebre
Fallece redactor de la columna “La Palabra del Sacerdote”
La “ola celeste”: una ola celestial, una ola mariana
Presencia diabólica en el mundo de hoy
Los rostros de la Virgen en el Perú
La Visita a los Monumentos - Jueves Santo
Un remedio eficaz contra la amnesia religiosa



 



Tesoros de la Fe


Nº 215 / Noviembre de 2019

Conmemoración de los Fieles Difuntos(2 de Noviembre)
¡Por la misericordia de Dios, descansen en paz!

Vista de la entrada al Cementerio General de la Almudena en el Cusco (Foto: Fátima Flores Vivar)



Solicite aquí la visita de la Virgen Peregrina de Fátima




Santoral

6 de diciembre

San Nicolás, Obispo y Confesor

+324 Mira. Obispo de Mira, en Asia Menor, de eminente caridad, fue desterrado por el Emperador Licinio. Derrotado éste por Constantino, volvió a su diócesis, donde obró estupendos milagres. En el Concilio de Nicea, fue de los más ardorosos adversarios del arrianismo. Primer Sábado del Mes

Más información aquí.






Ayude a difundir el mensaje de Fátima
Alianza de Fátima | Donaciones | Solicite visita de la Virgen | Tienda Virtual

Campaña promovida por la Asociación Santo Tomás de Aquino
Tomás Ramsey 957, Magdalena del Mar - Lima - Perú
..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... .....