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«Tesoros de la Fe» Nº 44

¿Por qué llora Nuestra Señora?  [+]  Versión Imprimible
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España al borde del abismo:

¿una nueva Sodoma y Gomorra?


Como Nuestro Señor Jesucristo lloró sobre Jerusalén al comenzar su Pasión, hoy la Virgen lo hace y amargamente, por lo que ha sucedido en una nación católica que amó al extremo. La aprobación del llamado “matrimonio” homosexual en España constituye una gravísima ofensa a Dios, máxime dadas las actitudes de miembros del Gobierno, de ostentoso desprecio por las censuras de S. S. Juan Pablo II a ese propósito, poco antes de fallecer. No se trata de un hecho aislado y fortuito, sino que hace parte de un programa revolucionario, de una agenda para la total descristianización de la sociedad y de amenaza a todos los que quieran ser fieles a lo que manda la Moral.

Los socialistas españoles han expresado su satisfacción por este nuevo paso hacia la conquista de la igualdad total y de la libertad absoluta, metas de la revolución anticristiana, con slogans como éste: ¡Ahora, todos somos más iguales!

¿Qué nos deparará el futuro? Mañana —¡Dios no lo permita!— se intentará justificar del mismo modo otros pecados, como la pedofilia, el incesto, la necrofilia, la bestialidad y aun otras aberraciones. Porque en ese afán de igualdad y de liberalismo revolucionario no hay límites. Así, pronto se pretenderá alcanzar la equiparación del hombre al animal.

Ha sorprendido también la triste actitud de un rey cuyos antepasados recibieron otrora del Papa el título de Reyes Católicos. Su premura en firmar esta ley ha sido motivo para que la movilización de los fautores y simpatizantes de la sodomía en Madrid pasara de fiesta a triunfo. Si alguien ganó, hubo indudablemente quien perdió. Perdió la familia, perdió España y perdió la Iglesia. ¡Dios no permita que este pésimo ejemplo sea seguido por las naciones de América, Continente de la esperanza!

“No ofendan más a Nuestro Señor”, dijo la Virgen en su última aparición en Fátima. Años después los “errores de Rusia” ocasionaron en España la crudelísima Guerra Civil (1936-39). Pero Dios castigaría a España una vez más según se desprende de una carta de la Hna. Lucía al obispo de Gurza, del 28 de febrero de 1943: “Si los señores obispos de España, atendiendo los deseos de Nuestro Señor, emprenden una verdadera reforma tanto en el pueblo como en el clero, bien; caso contrario Rusia permanecerá aún como instrumento de Dios para castigarla una vez más”.

Sin embargo, es necesario aclarar, este inmenso pecado —que representa la aprobación de una ley antinatural—, no es responsabilidad exclusiva de los promotores de la agenda homosexual, ni de los partidos y legisladores que la favorecieron con sus votos. Es grave culpa también de los tibios, de los indiferentes, de todos aquellos que no proclamaron oportunamente las verdades evangélicas y las nociones morales, que el pueblo necesita saber para enfrentar la desinformación campante.

Ofrezcamos nuestras oraciones y hagamos un acto de reparación, para consolar a Jesús y a su Santísima Madre por esta nueva afrenta.     


“¡Yo nací así!”


Tomado del libro «En defensa de una Ley Superior — ¿Por qué debemos oponernos al pseudo “matrimonio” y al movimiento homosexual?»*


El argumento de que los homosexuales “nacieron de esa forma” o de que “está en los genes” condujo a la búsqueda del gen homosexual. Tres proyectos de investigación han sido comúnmente mal interpretados para apoyar esa conclusión, en especial los del Dr. Simon LeVay, Dres. J. Michael Bailey y Richard C. Pillard, y el Dr. Dean Hamer.

La Asociación Médica Católica resume los hechos en el estudio «Homosexualidad y Esperanza»:

Varios investigadores han tratado de encontrar una causa biológica para la atracción entre seres del mismo sexo. Los medios de comunicación han promovido la idea de que un  “gen gay” ya ha sido descubierto… pero, a pesar de varios intentos, ninguno de los muy difundidos estudios… ha sido científicamente demostrado. Varios autores han revisado cuidadosamente estos estudios y encontrado que, no sólo éstos no prueban la base genética para la atracción por el mismo sexo, sino que ni siquiera contienen tales declaraciones… Si la atracción por el mismo sexo estuviese genéticamente determinada, entonces uno esperaría que unos gemelos sean idénticos en sus atracciones sexuales. Hay, sin embargo, numerosos informes sobre gemelos que no son idénticos en sus atracciones sexuales.

El estudio del Dr. Simon LeVay

La investigación del Dr. LeVay sobre el cerebro se centró en un grupo de células del hipotálamo, conocidas como INAH-3. Él alegó haber encontrado sutiles, pero significativas diferencias entre las estructuras cerebrales de hombres homosexuales y normales. Concluyó el resumen de su estudio diciendo: Este descubrimiento … sugiere que la orientación sexual tiene un sustrato biológico.

Fue tanta y tan descabellada la especulación que siguió a la publicación de su estudio en la revista Science que el Dr. LeVay se sintió impelido a enmendarlo. En 1993, escribió:

Para muchas personas, encontrar una diferencia en la estructura cerebral entre hombres homosexuales y normales equivale a probar que los homosexuales “nacieron así”. Una y otra vez he sido definido como alguien que “probó que la homosexualidad es genética”, o algo así. No lo hice. Mis observaciones fueron hechas sólo en adultos que fueron sexualmente activos por un período considerable de tiempo. No es posible, sólo con base en mis observaciones, decir si las diferencias estructurales estaban presentes al nacer y más tarde, influenciaron a los hombres a hacerse homosexuales o normales; o eso apareció en su vida adulta, quizá como resultado de su conducta sexual.

La insistencia del Dr. LeVay en observaciones más amplias es el punto capital de todo el problema. Explicando la investigación hecha por un profesor de neurología en la Universidad de Berkeley, el Dr. A. Dean Byrd dice:

[El Profesor] Breedlove concluyó que el cerebro no es un órgano estático. Cambia y se ajusta al comportamiento, y, en el caso de este estudio, específicamente a la conducta sexual. Así, cuando alguien se empeña en un acto particular repetidamente, ciertos circuitos nerviosos en el cerebro son fortalecidos. Como el cerebro es un órgano físico, cuando estos circuitos nerviosos son fortalecidos, se reflejan en la química del cerebro. Alguien que repetidamente juega basketball tendrá un cerebro diferente de alguien que estudia técnicas aeroespaciales. Asimismo, el comportamiento de una persona homosexual probablemente produce un resultado diferente en la estructura cerebral. Estudios como el de LeVay, aunque sean concluyentes, sólo muestran lo que la ciencia ya sabe sobre el cerebro.

El estudio de Bailey y Pillard

El Estudio de Bailey y Pillard se centró en mellizos. Como el estudio de la Asociación Médica Católica señala, si la homosexualidad es genética, gemelos que comparten el mismo código genético, deberían tener actitudes idénticas hacia la homosexualidad.

Sin embargo, los Drs. Bailey y Pillard no pudieron establecer esto. Su estudio probó que, cuando un gemelo era homosexual, había aproximadamente una probabilidad 50/50 de que el otro gemelo fuese también homosexual. No obstante, esta probabilidad 50/50 es más bien atribuible a la influencia de la cultura circundante y del otro gemelo.

Como el Dr. Byrd señala: El único punto esencial que emerge de la investigación de Bailey y Pillard realmente probó que las influencias ambientales juegan un fuerte papel en el desarrollo de la homosexualidad.

El estudio del Dr. Dean H. Hamer

Mucha gente equivocadamente cree que el Dr. Dean H. Hamer descubrió el “gen gay”. Su investigación del ADN se centró en una pequeña parte del cromosoma X en la posición Xq28. Después de analizar esta secuencia  de ADN en 40 pares de hermanos homosexuales, concluyó que los mismos marcadores genéticos existían en el 83% de ellos.

Sus hallazgos fueron mal interpretados, como siendo una prueba de que la homosexualidad es genética y hereditaria. Sin embargo, como el mismo Dr. Hamer afirmó: La herencia no produjo lo que originalmente esperábamos encontrar: una simple herencia Mendeliana. De hecho, nunca encontramos una sola familia en la cual la homosexualidad hubiese sido transmitida según el obvio modelo que Mendel observó en sus plantas de guisantes.

El Dr. George Rice realizó de nuevo la investigación del Dr. Hamer, pero con diferentes resultados. Esto llevó al Dr. Rice a concluir: Nuestros datos no apoyan la presencia de un gen de amplio efecto que influencie la orientación sexual en la posición Xq28.

Neil Whitehead, un Ph.D. en bioquímica, afirmó: la homosexualidad no es innata, no es dictada genéticamente, no es inmutable.


* Sociedad Norteamericana de Defensa de la Tradición, Familia y Propiedad (TFP). Acción Familia, Santiago de Chile, 2004. pp. 145-149.



¿Qué dice la Sagrada Escritura
y el Magisterio de la Iglesia?

— “Jerusalén se está desintegrando; Judá está cayendo; pues sus palabras y sus actos están delante del Señor, una provocación a los ojos de su Majestad. Su propio mirar sirve como testimonio contra ellos; Ellos se vanaglorian de su pecado como el de Sodoma, no lo esconden. ¡Ay de ellos! Ellos buscan el mal para sí mismos” (Is. 3, 8-9).

— “No cometas pecado de sodomía, porque es una abominación” (Lev. 18, 22).

— “No queráis engañaros: ni los fornicadores, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los sodomitas, ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los maldicientes, ni los que viven de rapiña, han de poseer el reino de Dios” (1 Cor. 6, 9-10).

— “Las ciudades de Sodoma y Gomorra, reduciéndolas a cenizas, [Dios] las condenó a desolación poniéndolas para escarmiento de los que vivirán impíamente” (2 Pedro 2, 6).

— “Por lo cual Dios los abandonó a los deseos de su corazón, a los vicios de la impureza, en tanto grado que deshonraron ellos mismos sus propios cuerpos” (Rom 1, 22-24).

— “Por eso los entregó Dios a pasiones infames, pues sus mismas mujeres invirtieron el uso natural en el que es contrario a la naturaleza. Del mismo modo también los varones, desechando el uso natural de la mujer, se abrasaron en amores brutales de unos contra otros, cometiendo torpezas nefandas varones con varones y recibiendo en sí mismos la paga merecida de su obcecación” (Rom 1, 22-24 y 26-27)

— “En verdad, este vicio no puede jamás ser comparado con ningún otro, pues sobrepasa la enormidad de todos los vicios. ... Contamina todo. Por su propia naturaleza, no deja nada puro, nada limpio, nada que no sea inmundicia. ... De hecho, después que esa serpiente venenosa introduce sus colmillos en la infeliz alma, la razón se retira, la memoria se desgarra, y la claridad de la mente se oscurece. Él no se acuerda más de Dios y hasta se olvida de sí mismo. Esa plaga socava los fundamentos de la fe, debilita la fuerza de la esperanza, destruye el lazo de caridad; aleja la justicia, subvierte la fortaleza, expulsa la templanza, entorpece la perspicacia de la prudencia” (San Pedro Damián, Cardenal y Doctor de la Iglesia, Libro de Gomorra).

— “... la ley civil ... no puede entrar en contradicción con la recta razón sin perder la fuerza de obligar en conciencia. Toda ley propuesta por los hombres tiene razón de ley en cuanto es conforme con la ley moral natural, reconocida por la recta razón ... Las legislaciones favorables a las uniones homosexuales son contrarias a la recta razón porque confieren garantías jurídicas análogas a las de la institución matrimonial a la unión entre personas del mismo sexo. (...) Poniendo la unión homosexual en un plano jurídico análogo al del matrimonio o la familia, el Estado actúa arbitrariamente y entra en contradicción con sus propios deberes” (CONGREGACIÓN PARA LA DOCTRINA DE LA FE, Consideraciones acerca de los proyectos de reconocimiento legal de las uniones entre personas homosexuales, 3 de junio de 2003, nº 6).     





  




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Nº 213 / Septiembre de 2019

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19 de setiembre

Aparición de Nuestra Señora en La Salette (Francia)

+ . En 1846, a dos pastorcitos, Maximino y Melania, recomendando la oración cotidiana y la santificación de los domingos. Denunció en términos candentes los pecados del Clero.

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