El Perú necesita de Fátima Los buenos serán martirizados, el Santo Padre tendrá mucho que sufrir, varias naciones serán aniquiladas; por fin, mi Inmaculado Corazón triunfará.
CampañasTienda VirtualTesoros de la FeDonaciones



«Tesoros de la Fe» Nº 63 > Tema “Las Virtudes Principales y de otras cosas necesarias que debe saber el cristiano”

Lectura Espiritual  [+]  Versión Imprimible
AbcAbcAbc

De los devotos ejercicios (II)

que se aconsejan al cristiano para todos los días


Al toque de las Avemarías —al alba, al mediodía y a la tarde— el buen cristiano reza el «Angelus Domini» (ver recuadro), con tres Avemarías.


A la noche, antes de acostarme, puesto en la presencia de Dios, rezaré devotamente las mismas oraciones que a la mañana, haré un breve examen de conciencia y pediré perdón a Dios de los pecados cometidos aquel día.

Antes de dormirme haré la Señal de la Santa Cruz, pensaré que puedo morir aquella noche y le entregaré a Dios el corazón, diciéndole:

“Señor y Dios mío, yo te entrego todo mi corazón; Santísima Trinidad, dadme gracia para bien vivir y para bien morir; Jesús, José y María, en vuestras manos encomiendo el alma mía”.

*     *     *

Durante el día, puede rogarse a Dios frecuentemente con otras breves oraciones que se llaman jaculatorias.

Algunas jaculatorias: Señor, ayudadme; Señor, hágase vuestra santísima voluntad; Jesús mío, quiero ser todo vuestro; Jesús mío, misericordia; Corazón de mi amable Salvador, haz que arda y crezca siempre en mí tu amor.

Es utilísimo decir durante el día muchas jaculatorias, las cuales pueden decirse con el corazón, sin pronunciar palabra, andando, trabajando, etc.

Además de las oraciones jaculatorias, el cristiano debería ejercitarse en la mortificación cristiana. Mortificarse quiere decir dejar por amor de Dios algo que gusta y aceptar algo que desagrada a los sentidos o al amor propio.

Cuando lleven el Santísimo Sacramento a un enfermo lo acompañaré con modestia y recogimiento si puedo; y si no puedo, haré un acto de adoración en cualquier sitio donde me halle, y diré: “Consolad, Señor, a ese enfermo y dadle gracia para que se conforme con vuestra santísima voluntad y consiga su salvación”.

Al oír el toque de agonía iré, si puedo, a la iglesia a rogar por el moribundo; y si no puedo, encomendaré su alma al Señor, pensando que dentro de poco me hallaré yo también en ese estado. Al oír el toque de finado, diré un De profundis o un Réquiem o de otro modo rogaré por el alma de aquel difunto y renovaré el pensamiento de la muerte.    



* Catecismo Mayor de San Pío X, Ed. Magisterio Español, Vitoria, 1973, pp. 130-131.


Angelus Domini


V.
El ángel del Señor anunció a María.
R. Y concibió por obra y gracia del Espíritu Santo.
Dios te salve María...

V. He aquí la esclava del Señor.
R. Hágase en mí según tu palabra.
Dios te salve María...

V. Y el Verbo de Dios se hizo carne.
R. Y habitó entre nosotros.
Dios te salve María...

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios,
R. para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Jesucristo.

Oremos: Infunde, Señor, tu gracia en nuestras almas, para que, los que hemos conocido, por el anuncio del ángel, la Encarnación de tu Hijo Jesucristo, lleguemos por los méritos de su Pasión y su Cruz, a la gloria de la resurrección. Por Jesucristo Nuestro Señor. Amén.

Gloria al Padre... (tres veces)

V. Ángel de Dios, que eres mi custodio, pues la bondad divina me ha encomendado a ti,
R. Ilumíname, guárdame, defiéndeme y gobiérname. Amén.





  




Artículos relacionados

Las Virtudes Cardinales
Temor de Dios y misericordia
De las Bienaventuranzas Evangélicas
De los Vicios Capitales y de otros pecados más graves
La Esperanza y la Caridad
De los Novísimos y de otros medios principales para evitar el pecado
De los Pecados y de sus principales especies
De las Virtudes Principales II
De las Obras de Misericordia
Conservar la paz en las dificultades




Informe de sus aportes a la Alianza de Fátima ¿Necesita que alguien rece por usted? Advocaciones marianas en el Perú Suscríbase a nuestro boletín


COVID-19
¿El coronavirus es un castigo divino?
La pandemia y los grandes horizontes de Fátima
Mons. Athanasius Schneider: Nos gloriamos en las tribulaciones
Remedio seguro contra la “coronafobia”
Cardenal Raymond Leo Burke: Mensaje sobre el combate contra el coronavirus



Inscriba aquí a sus deudos para la Santa Misa del día 2 de noviembre



Peregrinando
Intransigencia de los Santos: irreductible fidelidad a su misión
Cristiandad
El ángel de la guarda, nuestro verdadero amigo
La Asunción de María Santísima
¡Vade retro Satanás!
El Santísimo Sacramento de la Eucaristía
La Madonna de Monte Bérico
Remedio seguro contra la “coronafobia”
El Hijo de Dios condenado por el más arbitrario de los procesos
Santa Jacinta de Fátima: Centenario de su fallecimiento (1920-2020)
La actitud católica frente a la muerte y la concepción materialista
¿Cómo rezar bien el rosario en honor a la Virgen María?
Grandezas y glorias de San José
Presencia diabólica en el mundo de hoy
Los rostros de la Virgen en el Perú
La Visita a los Monumentos - Jueves Santo
Un remedio eficaz contra la amnesia religiosa



 



Tesoros de la Fe


Nº 227 / Noviembre de 2020

La Medalla Milagrosa
El ejemplo de santa Catalina Labouré

Capilla de las Apariciones, Rue du Bac 140, París



Solicite aquí la visita de la Virgen Peregrina de Fátima




Santoral

1 de diciembre

San Eloy, Obispo. Patrono de los joyeros

+1° de Diciembre de 659 d.C. Noyon - Francia. San Eloy es de esos santos que, asemejándose más a los Ángeles de que a los simples mortales, por la inocencia y singular caridad, tuvo una vida digna de figurar en la Leyenda Áurea. Admirador de la riqueza y de la belleza en el culto divino y en la sociedad temporal, persiguió a los simoníacos, confundió a los herejes y castigó a los malos sacerdotes.








Ayude a difundir el mensaje de Fátima
Alianza de Fátima | Donaciones | Solicite visita de la Virgen | Tienda Virtual

Campaña promovida por la Asociación Santo Tomás de Aquino
Tomás Ramsey 957, Magdalena del Mar - Lima - Perú
..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... .....