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«Tesoros de la Fe» Nº 97 > Tema “Reflexiones de Plinio Corrêa de Oliveira”

Plinio Corrêa de Oliveira  [+]  Versión Imprimible
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La Huida a Egipto


Plinio Corrêa de Oliveira


Esta fotografía de una pintura al fresco, obra del famoso artista italiano Giotto di Bondone (1266-1337), nos muestra a la Santísima Virgen con el Niño emprendiendo el viaje rumbo a Egipto, montada en un simple jumento, con todas las señales exteriores de pobreza. San José va delante, guiando la montura.

A pesar de la penuria, la dignidad de María Santísima es la de una princesa. Llama la atención su porte erecto: sus espaldas no tienen la menor inflexión. Son dignas de nota la postura altiva de la cabeza y la resolución con que Ella enfrenta el viaje, sus incomodidades y riesgos.

San José camina al frente, atentísimo en ver lo que sucede con su purísima esposa y el Niño Jesús. Ella no. Da la impresión de confiar en San José y de abandonarse enteramente a la protección de la divina Providencia. Por lo tanto, recogida en oración con el Niño, que está como que durmiendo y asido a Ella. La actitud del Divino Infante da a entender la profunda intimidad existente entre Madre e Hijo.

Es adecuado imaginar que Ella le dirija oraciones a Él, por la intención de aquellos que están contemplando el cuadro...     






  




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Tesoros de la Fe


Nº 232 / Abril de 2021

Santo Toribio de Mogrovejo
Gloria de la Iglesia y del Perú

Santo Toribio Alfonso de Mogrovejo, Arzobispo de Lima, Anónimo – Óleo sobre tela, Museo Nacional de Bellas Artes, Buenos Aires



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Santoral

16 de abril

Santa Bernardita de Soubirous

+1879 + Nevers - Francia. Nació en Lourdes (Francia) en 1844. Hija de padres supremamente pobres. Desde el 11 de febrero de 1859 hasta el 16 de julio del mismo año, la Santísima Virgen se le aparece 18 veces a Bernardita. Nuestra Señora le dijo: "No te voy a hacer feliz en esta vida, pero sí en la otra". El 16 de abril de 1879, exclamó emocionada: "Yo vi la Virgen. Sí, la vi, la vi ¡Que hermosa era!" Y después de unos momentos de silencio exclamó emocionada: "Ruega Señora por esta pobre pecadora", y apretando el crucifijo sobre su corazón se quedó muerta. Tenía apenas 35 años.

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