El Perú necesita de Fátima ¿Y tú sufres mucho? No te desanimes. Yo nunca te dejaré. Mi Corazón Inmaculado será tu refugio y el camino que te conducirá hasta Dios.
CampañasTienda VirtualTesoros de la FeDonaciones



«Tesoros de la Fe» Nº 127 > Tema “Ambientes, Costumbres, Civilizaciones”

Ambientes Costumbres Civilizaciones  [+]  Versión Imprimible
AbcAbcAbc

Desprecio pagano por la anciana que reza

Plinio Corrêa de Oliveira


En nuestra época, toda impregnada de modernismo, de progresismo, de evolucionismo, es dura la condición de los ancianos.


Hablamos aquí de los ancianos sin “maquillaje”, que no se avergüenzan de mostrar sus arrugas y sus cabellos blancos, que no esconden ni su edad, ni las devastaciones que el tiempo inclemente haya hecho en su cuerpo o incluso en alguna facultad de su espíritu. Hablamos sobre todo de los ancianos que comprenden que una de sus más altas misiones en la vida es representar la tradición, y que por eso mismo, ni se ruborizan del pasado del que son genuinas reliquias, ni se sienten disminuidos por no acertar el paso con el presente.

De nuestros comentarios está pues excluido el anciano deteriorado, que quiere fingir ser joven, que en su propia ancianidad sólo ve vergüenza y decrepitud… el anciano o la anciana que por medio de cosméticos, operaciones plásticas, expresiones, risas y apariencia de jóvenes, no consigue ocultar su edad, y parece un vivo incentivo para que los jóvenes desprecien la vejez. Pues si el anciano no respeta sus canas, ¿cómo las respetará en él el joven?

El anciano del tipo tradicional, decíamos, no está rodeado hoy en día por la veneración de otrora. Evitan su conversación, porque incluye referencias a un pasado que se ve con malos ojos. Evitan hasta su presencia, pues recuerda la debilidad, el dolor, y, ¡horror supremo, la muerte! En las ocasiones inevitables en que él está presente, se evita darle la oportunidad de hacerse oír. La conversación general es tan rápida, tan ágil, tan llena de neologismos, que él no la consigue acompañar bien. Y… esto es normal para un progresista. Pues todo cuanto representa el pasado no es sino un detrito que está durando demasiado.

*     *     *

Esta actitud perfectamente pagana hacia los ancianos, quien osaría imaginarlo, se introdujo hasta en los medios católicos. Ella se reviste del aspecto de desprecio, agresivo y amargo, al anciano que reza, y más especialmente a la anciana. En esta época en que la Iglesia es como una inmensa ciudadela atacada por incontables enemigos por dentro y por fuera, se tiene la impresión, al oír a éste o aquél, que el gran peligro está en la beata. Sí, en la beata, esa pobre viejecita sin pretensiones ni aspiraciones mundanas, que se viste con trajes pobres, decentes pero apagados, que constituyen como que el uniforme de la resignación, de la renuncia y de la fe. Sí, viejecitas como éstas de nuestra fotografía, que ponen toda su alegría en expandir junto al Sagrario y al altar de la Virgen María las aflicciones del aislamiento en que viven y de la pobreza que sobrecargan, o la esperanza del cielo, que las sustenta. 



  




Artículos relacionados

Tensión y distensión en el semblante de un santo
Guillermo II y la emperatriz Sissi
Mittenwald, producción artesanal o artística, y ambiente
Casas para el alma, y no sólo para el cuerpo
Dos modos de ver la vida del campo
Museos: ¿osarios de la cultura?
La tradición cristiana y la fermentación revolucionaria en la expresión fis
Dos ideales: el Derecho y la máquina
¿Muchos o pocos?
¿Cómo se llegó hasta esto?




Informe de sus aportes a la Alianza de Fátima ¿Necesita que alguien rece por usted? Advocaciones marianas en el Perú Suscríbase a nuestro boletín


Peregrinando
Los Santos Reyes Magos
Stille Nacht: La canción de Navidad por excelencia
La actitud católica frente a la muerte y la concepción materialista
¿Cómo rezar bien el rosario en honor a la Virgen María?
El Santo Leño de la Cruz: Resumen simbólico del Evangelio
La Revolución Francesa
Segovia: belleza y fuerza que brotan de la fe
Notre Dame de París, la luz y las llamas
Una propaganda que explota nostalgias del pasado
Invitación al rosario del 13 de mayo
Juicio y condenación de Jesucristo, una farsa sórdida y grotesca
Grandezas y glorias de San José
El Islam y el suicidio de Occidente
San Ildefonso de Toledo
Súplica junto al Pesebre
Fallece redactor de la columna “La Palabra del Sacerdote”
La “ola celeste”: una ola celestial, una ola mariana
Presencia diabólica en el mundo de hoy
Los rostros de la Virgen en el Perú
La Visita a los Monumentos - Jueves Santo
Un remedio eficaz contra la amnesia religiosa



 



Tesoros de la Fe


Nº 217 / Enero de 2020

Epifanía del Señor
Encuentro de los Reyes Magos camino a Belén

El encuentro de los Tres Magos, Maestro del retablo de San Bartolomé, c. 1480 – Óleo y pan de oro sobre tabla, Getty Museum, Los Ángeles



Solicite aquí la visita de la Virgen Peregrina de Fátima




Santoral

24 de febrero

San Lázaro, monje

++ Entre 856 y 867 . Pintaba íconos o imágenes en Constantinopla, en el reinado de Teófilo, un iconoclasta furioso. Este mandó lanzarlo a una cloaca, de donde consiguió escapar, volviendo después a pintar. El emperador mandó entonces que le fuesen quemadas las palmas de las manos, pero la emperatriz Teodora lo escondió en una iglesia, lo curó y consiguió reestablecerlo. Lázaro fue encargado de llevar a Roma la noticia de que la emperatriz Teodora resolvió la discusión a favor del culto a las imágenes. Se dice que él murió en un naufragio.








Ayude a difundir el mensaje de Fátima
Alianza de Fátima | Donaciones | Solicite visita de la Virgen | Tienda Virtual

Campaña promovida por la Asociación Santo Tomás de Aquino
Tomás Ramsey 957, Magdalena del Mar - Lima - Perú
..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... .....