El Perú necesita de Fátima La verdadera penitencia que Nuestro Señor ahora quiere y exige, consiste, sobre todo, en el sacrificio que cada uno tiene que imponerse para cumplir con sus propios deberes.
CampañasTienda VirtualTesoros de la FeDonaciones



«Tesoros de la Fe» Nº 17 > Tema “El Símbolo de los Apóstoles”

Lectura Espiritual  [+]  Versión Imprimible
AbcAbcAbc

Primer artículo del Credo - III

Creador...y de la tierra

 

Por último, Dios formó del limo de la tierra el cuerpo del hombre, de modo que fuese inmortal e impasible, no por exigencia de la propia naturaleza, sino por efecto de la bondad divina («Catecismo Romano», Ed. Vozes, Petrópolis, 1962, p. 89).

 

Del Hombre

La criatura más noble que Dios ha puesto sobre la tierra es el hombre, criatura racional compuesta de alma y cuerpo.

El alma es la parte más noble del hombre, porque es substancia espiritual dotada de entendimiento y de voluntad, capaz de conocer a Dios y de poseerle eternamente. El alma humana no puede verse ni tocarse, porque es espíritu.

El alma humana no muere jamás; la fe y la misma razón prueban que es inmortal. El hombre es libre en sus acciones, y todos nosotros sentimos dentro de nosotros mismos que podemos hacer una cosa y no hacerla, o hacer una en vez de otra. Por ejemplo, al decir yo voluntariamente una mentira, siento que podía no decirla y callar, y que podía, asimismo, hablar de otro modo, diciendo la verdad.

Se dice que el hombre fue creado a imagen y semejanza de Dios porque el alma humana es espiritual y racional, libre en su obrar, capaz de conocer y amar a Dios y gozarlo eternamente: perfecciones que son un reflejo de la infinita grandeza del Señor.

Dios puso a Adán y a Eva en el estado de inocencia y de gracia; mas presto cayeron de él por el pecado. Además de la inocencia y de la gracia santificante, dio el Señor otros dones a nuestros primeros padres, que ellos debían transmitir junto con la gracia santificante a sus descendientes, y eran: la integridad, o perfecta sujeción de la sensualidad a la razón; la inmortalidad; la inmunidad de todo dolor y miseria, y la ciencia proporcionada a su estado.

El pecado de Adán fue pecado de soberbia y grave desobediencia. Adán y Eva perdieron la gracia de Dios y el derecho al cielo; fueron lanzados del paraíso terrenal, sujetos a muchas miserias en el alma y en el cuerpo y condenados a morir.

Si Adán y Eva no hubiesen pecado, tras una feliz estancia en este mundo, hubieran sido trasladados por Dios al cielo, sin morir, para gozar una vida eterna y gloriosa.

La expulsión de Adán y Eva del Paraíso Terrenal (detalle), Justo de Menabuoi, siglo IV — Baptisterio de la Catedral de Padua, Italia

Estos dones no eran debidos al hombre, sino absolutamente gratuitos y sobrenaturales, y por esto, desobedeciendo Adán al divino mandamiento, pudo Dios, sin injusticia, privar de ellos a Adán y a toda su posteridad.

[Pues] este pecado no es únicamente propio de Adán, sino que también es nuestro, aunque de distinto modo. Es propio de Adán porque él lo cometió con un acto de su voluntad, y por esto en él fue personal. Es propio nuestro porque, habiendo pecado Adán en calidad de cabeza y fuente de todo el linaje humano, viene transfundiéndose por natural generación a todos sus descendientes, y por esto es para nosotros pecado original. Porque habiendo conferido Dios al género humano en Adán la gracia santificante y los otros dones sobrenaturales, a condición de que Adán no desobedeciese, habiendo éste desobedecido, en su calidad de cabeza y padre del humano linaje, tornó la naturaleza humana rebelde a Dios. Por esta causa, la naturaleza humana se transfunde a todos los descendientes de Adán en estado de rebelión a Dios, privada de la gracia divina y de los otros dones.

Los daños que nos ha causado el pecado original son la privación de la gracia, la pérdida de la bienaventuranza, la ignorancia, la inclinación al mal, todas las miserias de esta vida y, en fin, la muerte.

Todos los hombres contraen el pecado original, excepto la Santísima Virgen, que fue preservada de Dios por singular privilegio, en previsión de los méritos  de Jesucristo Nuestro Salvador.

Después del pecado de Adán, los hombres no podían salvarse, a no usar Dios de misericordia con ellos. La misericordia que usó Dios con el linaje humano fue prometer, desde luego, a Adán el Redentor divino o Mesías, y enviarlo después a su tiempo para librar a los hombres de la esclavitud del demonio y del pecado. El Mesías prometido es Jesucristo, como nos enseña el segundo artículo del Credo (Catecismo Mayor de San Pío X, Ed. Magisterio Español, Vitoria, 1973, pp. 11-13).     





  




Artículos relacionados

Creo en la Santa Iglesia Católica, en la Comunión de los Santos (4ª parte)
Subió a los cielos, está sentado a la diestra de Dios Padre
Creo en la Santa Iglesia Católica, en la Comunión de los Santos (3ª parte)
Primer artículo del Credo (1ª parte): Creo en Dios, Padre todopoderoso...
Octavo artículo del Credo: Creo en el Espíritu Santo
Desde allí ha de venir a juzgar a los vivos y a los muertos
Creo en la Santa Iglesia Católica, en la Comunión de los Santos (2ª parte)
Concebido por obra y gracia del Espíritu Santo, nació de Santa María Virgen
El símbolo de los Apóstoles - Introducción
Creo en la Santa Iglesia Católica, en la Comunión de los Santos (5ª parte)




Informe de sus aportes a la Alianza de Fátima ¿Necesita que alguien rece por usted? Advocaciones marianas en el Perú Suscríbase a nuestro boletín


Inscriba aquí a sus deudos para la Santa Misa del día 2 de noviembre



Peregrinando
La actitud católica frente a la muerte y la concepción materialista
¿Cómo rezar bien el rosario en honor a la Virgen María?
El Santo Leño de la Cruz: Resumen simbólico del Evangelio
La Revolución Francesa
Segovia: belleza y fuerza que brotan de la fe
Notre Dame de París, la luz y las llamas
Una propaganda que explota nostalgias del pasado
Invitación al rosario del 13 de mayo
Juicio y condenación de Jesucristo, una farsa sórdida y grotesca
Grandezas y glorias de San José
El Islam y el suicidio de Occidente
San Ildefonso de Toledo
Súplica junto al Pesebre
Fallece redactor de la columna “La Palabra del Sacerdote”
La “ola celeste”: una ola celestial, una ola mariana
Presencia diabólica en el mundo de hoy
Los rostros de la Virgen en el Perú
La Visita a los Monumentos - Jueves Santo
Un remedio eficaz contra la amnesia religiosa



 



Tesoros de la Fe


Nº 215 / Noviembre de 2019

Conmemoración de los Fieles Difuntos(2 de Noviembre)
¡Por la misericordia de Dios, descansen en paz!

Vista de la entrada al Cementerio General de la Almudena en el Cusco (Foto: Fátima Flores Vivar)



Solicite aquí la visita de la Virgen Peregrina de Fátima




Santoral

7 de diciembre

San Ambrosio, Obispo, Confesor y Doctor de la Iglesia

+397, d.C. Milán - Italia. Gobernador de Milán y después Obispo, consejero de emperadores y del Papa, tuvo un papel decisivo en la conversión de San Agustín.

Más información aquí.






Ayude a difundir el mensaje de Fátima
Alianza de Fátima | Donaciones | Solicite visita de la Virgen | Tienda Virtual

Campaña promovida por la Asociación Santo Tomás de Aquino
Tomás Ramsey 957, Magdalena del Mar - Lima - Perú
..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... .....