El Perú necesita de Fátima Sobre todo, aceptad y soportad con resignación el sufrimiento que Nuestro Señor os envíe.
CampañasTienda VirtualTesoros de la FeDonaciones



«Tesoros de la Fe» Nº 140 > Tema “P. Francisco Spirago”

Verdades Olvidadas  [+]  Versión Imprimible
AbcAbcAbc

La mala costumbre de mentir

Voltaire

En sí, no suele ser la mentira sino pecado venial; pero puede llegar a mortal, cuando con ella se hace notable daño o se da escándalo; y el que tiene costumbre de mentir está en gran peligro de perder la salvación, porque le quita Dios su gracia. El Espíritu Santo huye del hipócrita (Sab 1, 5). La boca que miente mata el alma (Sab 1, 11). No es tan malo el ladrón como el mentiroso; porque aquél puede restituir lo que ha robado; pero el mentiroso no puede muchas veces reparar la fama del prójimo (Card. Hugolino). El ladrón es menos malo que el mentiroso pertinaz, pero uno y otro se condenan (Eclo 20, 25). Es mancha odiosa en el hombre la mentira (Ibid.). El que miente se parece a una moneda falsa, acuñada con el busto del diablo. Cuando se presente en el juicio preguntará Dios: ¿De quién es esta imagen?, y al decir que del diablo, contestará: Pues dad al demonio lo que es suyo (S. Teresa). Dios aniquilará a los que hablan mentira (Sal 5, 7). El mentiroso no entrará en la celestial Jerusalén (Prov 21, 28). Cristo amenaza a los hipócritas con un terrible ¡Ay! (Mt 23, 13 y ss.).

La mentira está vedada, aun cuando por ella se pudiera alcanzar un gran bien.

La mentira en favor del prójimo es tan ilícita como el hurtar para hacer limosna a los pobres (S. Agustín). Aunque con una mentira pudiéramos salvar la vida propia o la del prójimo, no nos sería lícito mentir (Id.). San Anfión, obispo de Nicomedia, no quiso evadirse, por medio de una mentira, aunque le convidaban a ello los soldados enviados a prenderle y a los que él había hospedado generosamente; y así se dejó llevar al martirio. No es lícito hacer una cosa mala para que se siga una buena (Rom 3, 8). El fin bueno no legitima los medios intrínsecamente malos. Se ha dicho que los jesuitas habían defendido, que el fin santifica cualesquiera medios; pero nadie podrá señalar un solo autor de la Compañía, que haya enseñado tal cosa. Quien la enseñó y profesó fue Voltaire, el cual escribía el 21 de octubre de 1736 a su amigo Thieriot: La mentira solo es viciosa cuando hace daño; pero es virtud mentir para producir un bien. Él mismo daba a sus camaradas este consejo en su lucha contra la Iglesia: “Hermanos, mentid, y mentid con aseveración; siempre queda alguna cosa”. ¡Curioso filósofo en verdad! 

 


P. Francisco Spirago, Catecismo Popular Explanado, Gustavo Gili, Barcelona, 1907, t. II, p. 367-368.


  




Artículos relacionados

El hombre no es dueño de su vida
Convertida por una genuflexión ante el Santísimo




Informe de sus aportes a la Alianza de Fátima ¿Necesita que alguien rece por usted? Advocaciones marianas en el Perú Suscríbase a nuestro boletín


Peregrinando
Una luz que viene del campo
Suicidios en la juventud: ¿Por qué?
Santa Rosa de Lima
Capítulo 5: El mensaje salvador
Los confesionarios y el espíritu de la Iglesia
Noche Inolvidable
El mensaje de Fátima, hoy más urgente que nunca
Ideología de Género: Una persecución religiosa en ciernes
Nuestra Señora de Sonsoles
¿Por qué el tercer secreto de Fátima no fue divulgado en 1960?
Las milagrosas fuentes de agua de Fátima
El Señor de los Milagros
Lágrimas, milagroso aviso - Nueva Orleans 1972
Un remedio eficaz contra la amnesia religiosa
Maravillosa lección en los orígenes de Lourdes
Fátima: “una sola fe, un solo bautismo, una sola Iglesia”



 



Tesoros de la Fe


Nº 190 / Octubre de 2017

Mentalidad conservadora del interior rural
Vínculo con la tradición cultural y la familia

Hacienda San José, Chincha (Ica



Solicite aquí la visita de la Virgen Peregrina de Fátima




Santoral

18 de octubre

San Lucas Evangelista, Mártir

++ Siglo I Patras - Acaya. Médico de Antioquía convertido por San Pablo. Autor del III Evangelio y de los Hechos de los Apóstoles. Es célebre un cuadro de Nuestra Señora que él habría pintado. Aunque no se tengan datos concretos, a respecto de su muerte, una tradición autorizada afirma que sufrió el martirio junto al apóstol San Andrés en Patras, provincia romana de Acaya.

Más información aquí.






Ayude a difundir el mensaje de Fátima
Alianza de Fátima | Donaciones | Solicite visita de la Virgen | Tienda Virtual

Campaña promovida por la Asociación Santo Tomás de Aquino
Tomás Ramsey 957, Magdalena del Mar - Lima - Perú
..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... .....