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«Tesoros de la Fe» Nº 142 > Tema “San Luis María Grignion de Montfort”

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Quien no tiene a María por Madre, no tiene a Dios por Padre

 

 

Así como en la generación natural y corporal concurren el padre y la madre, también en la generación sobrenatural y espiritual hay un Padre, que es Dios, y una Madre, que es María.

Todos los verdaderos hijos de Dios y predestinados tienen a Dios por Padre y a María por Madre. Y quien no tenga a María por Madre, tampoco tiene a Dios por Padre. Por eso los réprobos —tales los herejes, cismáticos, etc., que odian o miran con desprecio o indiferencia a la Santísima Virgen— no tienen a Dios por Padre —aunque se jacten de ello—, porque no tienen a María por Madre. Que, si la tuviesen por tal, la amarían y honrarían, como un hijo bueno y verdadero ama y honra naturalmente a la madre que le dio la vida.

La señal más infalible y segura para distinguir a un hereje, a un hombre de perversa doctrina, a un réprobo de un predestinado, es que el hereje y el réprobo no tienen sino desprecio o indiferencia para con la Santísima Virgen, cuyo culto y amor procuran disminuir con sus palabras y ejemplos, abierta u ocultamente y, a veces, con pretextos aparentemente válidos. 


San Luis María Grignion de Montfort, Obras, Tratado de la verdadera devoción a la Santísima Virgen, BAC, Madrid, 1984, p. 284.


  




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Nº 221 / Mayo de 2020

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+1886 Uganda - Africa. Carlos Lwanga, junto con otros 22 pajes del rey Mwanga, de los que era el jefe, fueron quemados vivos por defender su fe y por no ceder a los depravados deseos del Rey. Y los 26 mártires de Uganda, con Carlos Lwanga a la cabeza, fueron declarados santos por el Papa Paulo VI, el 18 de octubre de 1964, y ahora en Uganda hay un millón de católicos: "La sangre de los mártires, produce nuevos cristianos".

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