El Perú necesita de Fátima No temáis soy el Ángel de la Paz. Rezad conmigo Dios mío, yo creo, adoro, espero y te amo. Te pido perdón por los que no creen, no adoran, no esperan y no te aman.
CampañasTienda VirtualTesoros de la FeDonaciones


AbcAbcAbc


 

Autor: San Alfonso María de Ligorio

Sermones de Esperanza
para tiempos de calamidad


Conversión, penitencia, devoción a la Santísima Virgen. Ésta es la idea central de la serie de nueve Sermones de esperanza para tiempos de calamidad, de San Alfonso María de Ligorio, que la campaña El Perú necesita de Fátima ofrece ahora al público peruano.

Los Sermones fueron publicados por primera vez en 1758 como anexo de su célebre Preparación para la buena muerte, y tuvieron como origen remoto la peste que afectó a Nápoles en 1743.

Con su autoridad de Doctor de la Iglesia y Patrono de los moralistas y confesores, San Alfonso insiste en la idea de que la causa de las calamidades son los pecados de los hombres, y que ellas son un castigo enviado por Dios para sacudir la conciencia adormecida de los pecadores y traerlos de vuelta a su Divina Gracia.

Este pensamiento coincide con el Mensaje de Fátima, el cual puede ser resumido en las palabras de la Beata Jacinta Marto en su lecho de muerte: “Nuestra Señora ya no puede sostener el brazo de su amado Hijo sobre el mundo. Es preciso hacer penitencia. Si la gente se enmienda, Nuestro Señor todavía perdonará al mundo; pero si no se enmienda, vendrá el castigo”.

¿Cuál es, pues, el mejor antídoto para los tsunamis, Katrinas, terremotos y otros castigos colectivos? La conversión de los corazones, la penitencia y la devoción a la Santísima Virgen María.

“Arrepintámonos, entonces, por los pecados cometidos, tomemos la resolución de enmendarnos y recurramos con confianza a María, que en seguida nos ayudará y nos salvará”, es ésta la indispensable nota de esperanza a que conducen estos nueve sermones de San Alfonso para tiempos de calamidad.



También le puede interesar:

 


Conozca todas las publicaciones haciendo click aquí



[ Volver Atrás ]

Artículos relacionados

El Cruzado del Siglo XX
El Príncipe de la Paz
Concentración Cerebral
Autocontrol, la verdadera llave del éxito
Adquiera aquí su Detente del Sagrado Corazón
Fátima: ¿Mensaje de Tragedia o de Esperanza?
Amar la Cruz, Meditaciones para la Cuaresma y Semana Santa
El Milagro del Sol
Lleve un ejemplar gratis (multifoliar 90 años)
Multifoliar Fátima: 1917 - 2007




Informe de sus aportes a la Alianza de Fátima ¿Necesita que alguien rece por usted? Advocaciones marianas en el Perú Suscríbase a nuestro boletín


Peregrinando
El Santo Leño de la Cruz: Resumen simbólico del Evangelio
La Revolución Francesa
Segovia: belleza y fuerza que brotan de la fe
Notre Dame de París, la luz y las llamas
Una propaganda que explota nostalgias del pasado
Invitación al rosario del 13 de mayo
Juicio y condenación de Jesucristo, una farsa sórdida y grotesca
Grandezas y glorias de San José
El Islam y el suicidio de Occidente
San Ildefonso de Toledo
Súplica junto al Pesebre
Fallece redactor de la columna “La Palabra del Sacerdote”
La “ola celeste”: una ola celestial, una ola mariana
Presencia diabólica en el mundo de hoy
Los rostros de la Virgen en el Perú
La Visita a los Monumentos - Jueves Santo
Un remedio eficaz contra la amnesia religiosa



 



Tesoros de la Fe


Nº 213 / Septiembre de 2019

Exaltación de la Santa Cruz
¡Con este signo vencerás!

Vista de la ciudad de Antigua Guatemala desde el Cerro de la Cruz, al fondo el Volcán de Agua



Solicite aquí la visita de la Virgen Peregrina de Fátima




Santoral

20 de setiembre

San Andrés Kim Taegon y Compañeros, Mártires de Corea

+siglo XIX . Este sacerdote nativo sufrió el martirio, precediendo al de misioneros franceses, entre los cuales dos obispos y muchos laicos convertidos por ellos.








Ayude a difundir el mensaje de Fátima
Alianza de Fátima | Donaciones | Solicite visita de la Virgen | Tienda Virtual

Campaña promovida por la Asociación Santo Tomás de Aquino
Tomás Ramsey 957, Magdalena del Mar - Lima - Perú
..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... .....