El Perú necesita de Fátima Sobre todo, aceptad y soportad con resignación el sufrimiento que Nuestro Señor os envíe.
CampañasTienda VirtualTesoros de la FeDonaciones


AbcAbcAbc

Primera Aparición: 13 de mayo de 1917



Jugaban los tres videntes en Cova da Iría cuando vieron dos resplandores como de relámpagos, después de los cuales vieron a la Madre de Dios sobre la encina. Era “una Señora vestida toda de blanco, más brillante que el sol y esparciendo luz más clara e intensa que un vaso de cristal lleno de agua cristalina atravesado por los rayos del sol más ardiente”, describe la Hna. Lucía. Su rostro, indescriptiblemente bello, no era “ni triste, ni alegre, sino serio”, con aire de suave censura. Tenía las manos juntas, como para rezar, apoyadas en el pecho y orientadas hacia arriba. De la mano derecha pendía un rosario. Su vestido parecía hecho sólo de luz. La túnica era blanca, así como el manto, orlado de oro, que cubría la cabeza de la Virgen y le llegaba hasta los pies. No se le veía el cabello ni las orejas.

Lucía nunca pudo describir los trazos de la fisonomía, pues le resultaba imposible fijar la mirada en el rostro celestial, que la deslumbraba. Los videntes estaban tan cerca de Nuestra Señora (a un metro y medio de distancia, más o menos), que se encontraban dentro de la luz que la cercaba o que difundía. El coloquio se desarrolló de la siguiente manera:

Nuestra Señora: No tengáis miedo; yo no os hago daño.

Lucía: ¿De dónde es Vuestra Merced?

Nuestra Señora: Yo soy del cielo (y Nuestra Señora levantó la mano para señalar el cielo).

Lucía: ¿Y qué es lo que Vuestra Merced quiere de mí?

Nuestra Señora: Vengo para pediros que volváis aquí durante seis meses seguidos los día trece y a esta misma hora. Después os diré quién soy y lo que quiero. Y volveré aquí una séptima vez.

Lucía: ¿Yo también iré al cielo?

Nuestra Señora: Sí, vas a ir.

Lucía: ¿Y Jacinta?

Nuestra Señora: También.

Lucía: ¿Y Francisco?

Nuestra Señora: También, pero tiene que rezar muchos rosarios.

Lucía: María de las Nieves, ¿está ya en el cielo?

Nuestra Señora: Sí, ya está.

Lucía: ¿Y Amelia?

Nuestra Señora: Estará en el purgatorio hasta el fin del mundo.

¿Queréis ofreceros a Dios, para soportar todos los sufrimientos que os quiera enviar en reparación por los pecados con que Él es ofendido y de súplica por la conversión de los pecadores?

Lucía: Sí, queremos.

Nuestra Señora: Vais, pues, a sufrir mucho, pero la gracia de Dios será vuestra fortaleza.

Fue al pronunciar estas últimas palabras (“la gracia de Dios, etc.”), cuando abrió las manos por primera vez, comunicándonos una luz tan intensa como el reflejo que de ellas se expandía. Esta luz nos penetró en el pecho hasta lo más íntimo de nuestra alma, haciéndonos ver a nosotros mismos en Dios, que era esa luz, más claramente que lo que nos vemos en el mejor de los espejos. Entonces, por un impulso interior, también comunicado, caímos de rodillas y repetimos interiormente:

– “Santísima Trinidad, yo te adoro. Dios mío, Dios mío, yo te amo en el Santísimo Sacramento”.

Pasados los primeros momentos la Virgen añadió:

– “Rezad el rosario todos los días para alcanzar la paz del mundo y el fin de la guerra”.

Enseguida –describe la Hna. Lucía– comenzó a elevarse serenamente, subiendo en dirección al naciente, hasta desaparecer en la inmensidad de la distancia. La luz que la circundaba iba como abriendo un camino en la oscuridad de los astros.     


(Texto tomado del libro Fátima: ¿Mensaje de Tragedia o de Esperanza?, pp. 88-91)


<< Regresar

Continuar >>



[ Volver Atrás ]

Artículos relacionados

Alianza de Fátima - Mis Beneficios
Cronología de la Historia de Fátima
Nuestra pequeña historia
El Secreto de Fátima - La divulgación de los secretos
Lágrimas, milagroso aviso
Apariciones del Ángel de Portugal
Alianza de Fátima - Mi participación
Consagración a Nuestra Señora de Fátima
La Imagen Peregrina Internacional
Alianza de Fátima - Inscripción




Informe de sus aportes a la Alianza de Fátima ¿Necesita que alguien rece por usted? Advocaciones marianas en el Perú Suscríbase a nuestro boletín


Peregrinando
Una propaganda que explota nostalgias del pasado
Invitación al rosario del 13 de mayo
Juicio y condenación de Jesucristo, una farsa sórdida y grotesca
Grandezas y glorias de San José
El Islam y el suicidio de Occidente
San Ildefonso de Toledo
Súplica junto al Pesebre
Fallece redactor de la columna “La Palabra del Sacerdote”
La “ola celeste”: una ola celestial, una ola mariana
Presencia diabólica en el mundo de hoy
Los rostros de la Virgen en el Perú
La Visita a los Monumentos - Jueves Santo
Un remedio eficaz contra la amnesia religiosa



 



Tesoros de la Fe


Nº 209 / Mayo de 2019

Nostalgias del Pasado
Tendencias sociales y religiosas del futuro

Salón y Despacho Arzobispal, Palacio Arzobispal de Lima (Foto: Carlos Noriega Pilares)



Solicite aquí la visita de la Virgen Peregrina de Fátima




Santoral

22 de mayo

Santa Rita de Casia

+1457 Italia. Durante 18 años soportó las asperezas e infidelidades de un marido de carácter brutal, a quien convirtió con su paciencia y espíritu sobrenatural. Habiendo sido asesinado, pidió a Dios la muerte de los hijos, que querían vengar la del padre. Después de la muerte del marido y de los hijos, entró al convento de las agustinas, donde recibió en la frente una de las espinas de la corona del Salvador. Obró tantos milagros, que pasó a ser conocida como la "abogada de las causas perdidas" y "santa de los imposibles".

Más información aquí.






Ayude a difundir el mensaje de Fátima
Alianza de Fátima | Donaciones | Solicite visita de la Virgen | Tienda Virtual

Campaña promovida por la Asociación Santo Tomás de Aquino
Tomás Ramsey 957, Magdalena del Mar - Lima - Perú
..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... .....