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«Tesoros de la Fe» Nº 234

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San Antonio de Padua

De la pintura fiel a la estampita edulcorada

Plinio Corrêa de Oliveira

Recuerdo haber visto, en una columna el cuadro de un fraile franciscano robusto, fuerte —tal vez incluso tendiente a lo obeso— con fisonomía seria. La posición de su mano era la de quien enseña.

Cuando estuve en Padua, Italia, visité la famosa Basílica de San Antonio. Recuerdo haber visto, en una columna de su interior, el cuadro de un fraile franciscano robusto, fuerte —tal vez incluso tendiente a lo obeso— con fisonomía seria. La posición de su mano era la de quien enseña.

Le pregunté a uno de los encargados de atender a los fieles: “¿De quién es aquel cuadro?” La respuesta fue: “Bueno, este cuadro es la pintura más antigua que se conserva de san Antonio de Padua, al que algunos llaman san Antonio de Lisboa”. Parece haber sido pintado por Giotto, o por alguno de sus discípulos. Es lo más parecido históricamente a la fisonomía del santo.

La estampa mostraba a un san Antonio casi imberbe, el rostro aparentaba ser de porcelana… ¡Una figura de una insipidez sin nombre! Pero era la tal estampita la que se vendía en cantidad…

Me dirigí a la sacristía, donde había una extensa fila de peregrinos comprando rosarios y toda clase de objetos de piedad. En una vitrina se vendían copias de aquel cuadro; y en otra más pequeña, estampas impresas en nuestros días, del mismo santo. Adquirí la copia del cuadro y también una de las estampitas, para comparar las dos representaciones del célebre santo franciscano.

La estampa mostraba a un san Antonio sonrosado, cuya fisonomía ostentaba una musculatura que parecía jamás haber estado tensa, ni por el dolor, ni por la indignación, ni por la preocupación o el riesgo, ni siquiera por el esfuerzo. Casi imberbe, el rostro aparentaba ser de porcelana, con unos labios que nunca dijeron nada. Que solo se abrirían para ingerir alguna papilla… Los ojos miraban sin atención algo que tenían delante, que realmente no merecía atención. ¡Una figura de una insipidez sin nombre! Pero era la tal estampita la que se vendía en cantidad…

Sin embargo, las fotografías del auténtico cuadro del santo rara vez eran adquiridas por el público. Esta desproporción me impresionó profundamente.

Más tarde, en una reunión con amigos, analizamos y comparamos las dos ilustraciones. Quedamos entonces convencidos de que existe una escuela espiritual velada, que intenta deformar la piedad católica según un modelo edulcorado y sentimental, del que la estampita de san Antonio era un ejemplo arquetípico.



  




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Tesoros de la Fe


Nº 238 / Octubre de 2021

150 años de la Comuna de París
Implacable persecución de la Iglesia

Barricada, la Comuna de París, mayo de 1871, André Devambez, 1911 – Óleo sobre lienzo, Museo de la Historia de Francia, Palacio de Versalles



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Santoral

18 de octubre

San Lucas Evangelista, Mártir

++ Siglo I Patras - Acaya. Médico de Antioquía convertido por San Pablo. Autor del III Evangelio y de los Hechos de los Apóstoles. Es célebre un cuadro de Nuestra Señora que él habría pintado. Aunque no se tengan datos concretos, a respecto de su muerte, una tradición autorizada afirma que sufrió el martirio junto al apóstol San Andrés en Patras, provincia romana de Acaya.

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