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Apariciones del Ángel


Entre la primavera y el otoño de 1916, antes de las apariciones de la Santísima Virgen, Lucía de Jesús dos Santos y sus primos Francisco y Jacinta Marto tuvieron tres visiones del Ángel de Portugal, o de la Paz.

“No temáis —les dijo— soy el Ángel de la Paz. Rezad conmigo”. Y les enseñó la siguiente oración: “Dios mío, yo creo, adoro, espero y te amo. Te pido perdón por los que no creen, no adoran, no esperan y no te aman”.

Luego añadió: “Rezad así. Los Corazones de Jesús y de María están atentos a la voz de vuestras súplicas”.

Otra vez, el ángel los sorprendió así:

“¿Qué hacéis? Rezad, rezad mucho. Los Corazones de Jesús y de María tienen sobre vosotros designios de misericordia. Ofreced cons­tantemente al Altísimo oraciones y sacrificios”.

“ ¿Cómo nos tenemos que sacrificar?”, preguntó Lucía.

“De todo lo que podáis, ofreced a Dios un sacrificio de reparación por los pecados con que Él es ofendido y de súplica por la conversión de los pecadores. [...] Sobre todo, aceptad y soportad con resignación el sufrimiento que Nuestro Señor os envíe”.

La última vez, vieron al ángel llevando un cáliz sobre el cual estaba suspendida una hostia, y pronunció esta oración:

“Santísima Trinidad, Padre, Hijo y Espíritu Santo: yo te adoro profundamente y te ofrezco el preciosísimo Cuerpo, Sangre, Alma y Divinidad de Jesucristo, presente en todos los sagrarios de la tierra, en reparación por los ultra­jes, sacrilegios e indiferencias con que Él mismo es ofendido. Y por los infinitos­ méritos de su Santísimo Corazón y del Inmaculado Corazón de María, te pido la conversión de los pobres pecadores”.

Enseguida les administró la comunión a los niños, diciendo al mismo tiempo:

“Tomad y bebed el Cuerpo y la Sangre de Jesucristo, horriblemente ultrajado por los hombres ingratos. Reparad sus crímenes y consolad a vuestro Dios”. Después, rezó con ellos de nuevo la oración a la Santísima Trinidad y desapareció.     


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Tesoros de la Fe


Nº 235 / Julio de 2021

Las relaciones entre la Iglesia y el Estado
A la luz de la doctrina católica

En la parte superior, vista interior de la cúpula de la Basílica de San Pedro (Roma); abajo, “el hemiciclo” del Senado francés (París).



Solicite aquí la visita de la Virgen Peregrina de Fátima




Santoral

2 de agosto

Nuestra Señora de los Ángeles.

+ . En esta fecha la orden franciscana conmemora la dedicación de la Basílica de Nuestra Señora de los Ángeles en Asís, Italia. Por eso extiende a los templos franciscanos de todo el mundo, el conocido "Perdón de Asís" o "Indulgencia de la Porciúncula". San Francisco de Asís, ante una manifestación que recibió de Jesús y María Santísima (1216), solicitó la gracia de la Indulgencia plenaria para los fieles que acudían a dicho templo. El pontífice Honorio III aprobó esta devoción a fin de que quienes, confesados y arrepentidos de sus faltas, hicieran una devota visita a Nuestra Señora logrando la remisión de sus culpas. Tan especial gracia -que es recomendable aprovechar-, continúa vigente de acuerdo con el decreto de Juan Pablo II (1988)



San Eusebio de Vercelli, Obispo y Confesor.

+370 Italia. Así como su contemporáneo San Agustín, adoptó la costumbre de vivir en comunidad con sus sacerdotes y colaboradores próximos. Fue exiliado por el Emperador Constancio por no querer aceptar la herejía arriana, sólo volvió a su diócesis después de la muerte del potentado.



San Pedro Julián Eymard, Confesor

+1868 Francia. Fundador del Instituto del Santísimo Sacramento para la adoración perpetua, sus últimos años fueron repletos de sufrimientos. Decía a Nuestro Señor: “Heme aquí, Señor, en el Huerto de los Olivos; humilladme, despojadme, dadme la cruz, con tal de que me deis también vuestro amor y vuestra gracia”.

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