El Perú necesita de Fátima La verdadera penitencia que Nuestro Señor ahora quiere y exige, consiste, sobre todo, en el sacrificio que cada uno tiene que imponerse para cumplir con sus propios deberes.
CampañasTienda VirtualTesoros de la FeDonaciones



«Tesoros de la Fe» Nº 43 > Tema “Los Mandamientos de la Ley de Dios”

Lectura Espiritual  [+]  Versión Imprimible
AbcAbcAbc

Segundo Mandamiento

No tomarás el nombre de Dios en vano


El segundo mandamiento nos ordena reverenciar el santo nombre del Señor, y hablar siempre de Dios y de las cosas santas con profundo respeto que se manifiesta pronunciando e invocando, ya sea el santo nombre de Dios, ya el de su único Hijo Nuestro Señor Jesucristo, con sentimientos de piedad y veneración (cf. F. X. Schouppe  S.J., «Curso abreviado de religión», París-México, 1906, pp. 370-371).


El segundo mandamiento nos prohíbe: 1) pronunciar el nombre de Dios sin respeto; 2) blasfemar contra Dios, contra la Santísima Virgen y contra los Santos; 3) hacer juramentos falsos, o innecesarios, o de algún modo ilícitos.

Cristo en Majestad, Fray Angelico, 1447, — Duomo de Orvieto, capilla de San Brizio, Italia

Pronunciar el nombre de Dios sin respeto quiere decir pronunciar este santo nombre y todo lo que se refiere de un modo especial al mismo Dios, como el nombre de Jesús, de María y de los santos, con algún enojo, por burla o de otra manera poco reverente.

Blasfemia es un pecado horrendo, que consiste en palabras o acciones de menosprecio o maldición contra Dios, la Virgen, los Santos o contra las cosas santas.

Juramento es traer a Dios por testigo de la verdad que se dice o de la que se promete.

No siempre está prohibido el jurar; antes bien, es lícito y aún de honra de Dios, cuando hay en ello necesidad y el juramento se hace con verdad, con juicio y con justicia.

Se jura sin verdad, cuando se afirma con juramento lo que se sabe o cree que es falso, o cuando con juramento se promete hacer lo que no se tiene intención de cumplir.

Se jura sin juicio, cuando se jura sin prudencia y sin madura consideración o por cosas de poca importancia.

Se jura sin justicia, cuando se jura hacer algo que no es justo o lícito, como vengarse, robar o cosas semejantes.

No sólo no estamos obligados a mantener el juramento de hacer cosas injustas o ilícitas, antes pecamos haciéndolas, como cosas prohibidas por la Ley de Dios o de la Iglesia.

Quien jura en falso comete pecado mortal, porque deshonra gravemente a Dios, Verdad infinita, trayéndole por testigo de lo falso.

El segundo mandamiento nos ordena honrar el santo nombre de Dios y cumplir los votos, además de los juramentos.

El voto es una promesa que se hace a Dios de una cosa buena y a nosotros posible y mejor que su contraria, a la cual nos obligamos como si nos fuese mandada.

Si el cumplimiento del voto se hiciere en todo o en parte difícil, se puede pedir la conmutación o la dispensa de él al propio Obispo o al Romano Pontífice, según la calidad del voto.

Infringir los votos es pecado, y por esto no hemos de hacerlos sin madura reflexión y, ordinariamente, sin consejo del confesor o de otra persona prudente, por no exponernos a peligro de pecar.

Los votos se hacen sólo a Dios; pero se puede prometer a Dios hacer alguna cosa en honra de la Virgen o de los Santos (Catecismo Mayor de San Pío X, Ed. Magisterio Español, Vitoria, 1973, pp. 53-55).     





  




Artículos relacionados

Décimo Mandamiento de la Ley de Dios: No codiciarás los bienes ajenos
Los Diez Mandamientos de la Ley de Dios
6 y 9 Mandamientos: No cometerás actos ni consentirás pensamientos impuros
Quinto Mandamiento de la Ley de Dios: No matarás
Octavo Mandamiento de la Ley de Dios: No dirás falso testimonio ni mentirás
Primer Mandamiento de la Ley de Dios: Amarás a Dios sobre todas las cosas
Sétimo Mandamiento de la Ley de Dios: No robarás
Tercer Mandamiento de la Ley de Dios: Santificarás las fiestas
Cuarto Mandamiento de la Ley de Dios: Honrarás a tu padre y a tu madre




Informe de sus aportes a la Alianza de Fátima ¿Necesita que alguien rece por usted? Advocaciones marianas en el Perú Suscríbase a nuestro boletín


Peregrinando
El Santo Leño de la Cruz: Resumen simbólico del Evangelio
La Revolución Francesa
Segovia: belleza y fuerza que brotan de la fe
Notre Dame de París, la luz y las llamas
Una propaganda que explota nostalgias del pasado
Invitación al rosario del 13 de mayo
Juicio y condenación de Jesucristo, una farsa sórdida y grotesca
Grandezas y glorias de San José
El Islam y el suicidio de Occidente
San Ildefonso de Toledo
Súplica junto al Pesebre
Fallece redactor de la columna “La Palabra del Sacerdote”
La “ola celeste”: una ola celestial, una ola mariana
Presencia diabólica en el mundo de hoy
Los rostros de la Virgen en el Perú
La Visita a los Monumentos - Jueves Santo
Un remedio eficaz contra la amnesia religiosa



 



Tesoros de la Fe


Nº 213 / Septiembre de 2019

Exaltación de la Santa Cruz
¡Con este signo vencerás!

Vista de la ciudad de Antigua Guatemala desde el Cerro de la Cruz, al fondo el Volcán de Agua



Solicite aquí la visita de la Virgen Peregrina de Fátima




Santoral

21 de octubre

San Hilarión, Abad

+Siglo IV + Palestina. Nació en Tabata, pequeña ciudad de Gaza, en Palestina. Hijo de Paganos, que lo enviaron para estudiar en Alejandría, se convirtió y partió hacia el desierto, donde fue dirigido por San Antonio.








Ayude a difundir el mensaje de Fátima
Alianza de Fátima | Donaciones | Solicite visita de la Virgen | Tienda Virtual

Campaña promovida por la Asociación Santo Tomás de Aquino
Tomás Ramsey 957, Magdalena del Mar - Lima - Perú
..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... .....